El Puto y su fuga





Quizás pueda parecer bastante egoísta que yo no quiera “enseñar” la prostitución a quienes me lo piden. Me ha pasado un montón de veces y siempre me he negado. Ellos me insisten una y otra vez que yo debiera ser más “bondadoso” y darles por lo menos unos datos claves para ejercer esta labor tan noble. Me irrita. Me pone de mal ánimo, incluso, que se atrevan solamente a sugerirme tal cosa. Yo no soy un Puto experimentado en su totalidad, soy bastante nuevo de hecho en esta desviada carrera. No tengo mucho que enseñar y lo poco que sé, lo aprendí sin pedirle a nadie, sólo observando, siguiendo mi instinto y dejándome llevar por esos placeres que tanto asustan. No quise a ningún maestro, no quise que otro se sintiera sobre mí, con el derecho a decirme qué hacer, qué no y cómo hacerlo. Detesto la figura del maestro y más detestable me parece la del alumno, de ese alumno pedigüeño y manipulable. Si elegí la prostitución, fue principalmente por el grado de libertad que me ofrece. Quise convertirme en Puto porque sólo así no iba a tener ninguna autoridad laboral por sobre mí, haciendo lo que más me gusta y recibiendo a cambio algo por lo que muchos son capaces de dejar de “vivir”, asumiéndose esclavos. Pura libertad (o lo más posible). Entonces no me parece que “corresponda” armarme de alumnitos sedientos de sexo&dinero, hambrientos de tanta difamación. Seria una soberana lata, por lo demás, tener que darme el tiempo para recopilar toda mi breve experiencia y transmitírselas; seria una soberana lata solamente el hecho de intentar moldear mis conocimientos a la capacidad que cada alumno tenga para entenderlo. La prostitución, como toda fuga, es un acto solitario. Es una subjetividad completa. Nadie percibe los placeres del mismo modo que el otro. No me niego a la posibilidad de ser un ejemplo a seguir, de transformarme en un personaje de culto o, incluso, en un nuevo ídolo juvenil. Nunca me he negado a ser un referente, una leyenda; pero los referentes no andan buscando ni recibiendo alumnitos, sólo están ahí, “siendo”, mientras los otros miran en silencio, lo siguen sin interferir y hasta pueden imitarlo, pero jamás por medio de peticiones patéticas del tono de “enséñame a ser puto”. Sin embargo, creo que he estado enseñando sin quererlo y esa es la gracia. Creo que he compartido mi experiencia, incluso, varios chicos han comenzado a prostituirse luego de conocerme. Recuerdo un pololo que se convirtió en Puto luego de estar conmigo y hoy es uno más de la amplia lista del mercado sexual. Recuerdo que así se va aprendiendo y es mucho más agradable, sin involucrar jerarquizaciones de maestro-alumno, sin entregarse a comprender algo que sólo se comprende con la carne viva. Porque para Putiar, hay que saber mucho más que las tácticas y formas; para Putiar no basta con una adicción al sexo. ¿Qué se necesita entonces? La prostitución es un simulacro de la vida en general: sientes y dejas sentir a cambio de una materialidad absurda que te mantenga sintiendo y dejando sentir; la prostitución no construye a nadie, no da instrucciones ni quiere hacerlo, es todo lo contrario. El acto de Putiar es todo un desafío creacionista, casi una obra de arte bosquejada sobre nuestro cuerpo y así sin maestros de por medio, mi bosquejo, por muy mal hecho o armónico, va delineándose bajo mi propio pulso, al ritmo particular de mi pulso y de nadie más. Es cierto que la prostitución puede llegar a ser una practica muy comunitaria y eso es lo que se espera y siempre he buscado; pero en medio de esa “familia” sus integrantes deben vestir y desvestirse solos. La prostitución es una fuga solitaria que debe vivirse en compañía. 

Comentarios

  1. no nada que aprender ni nada que enseñar. como en el periodismo, te enseñan algo tan natural como preguntar. termina siendo un absurdo si el sexo tb es natural. Sin embargo el egoismo de quien no quiere compartir lo que sabe, no es otra cosa más que el reflejo de un cultura llena de personalismo y competencia, vacia, inhumana, que no importa ni valora su propia experiencia de vida por el bien comun y la sociedad.

    ResponderEliminar
  2. Que patetico , a quien le importa que enseñes putiar , UBICATE weon , estay en chile Tsssssss , ojala mueras de infecciones , condilomas , vih , sifilis entre otras , PUTITO !

    ResponderEliminar
  3. No utilices la palabra NOBLE LABOR para referirse a la prostitución,busque mas en los significados de las palabras para poder emplearlas,dedicarse a vender el cuerpo es respetable y cada uno hace de su vida lo que quiere,respetando la libertad de los demas esta claro,habla de cosas mas interesantes ,te regalo una idea, se que quizás no tienes mas tema que sexo y sexo, pero puedes referirte como se relaciona la prostitución y las enfermedades venerias,VIH,sida.Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Perdón la intromisión, pero definitivamente Isaac es un fiel seguidor a tus escritos... Es primera vez que llego a este blog, y hasta lo que he leído, siempre está opinando cosas para contrariar lo publicado.
      Referente a las enfermedades venéreas, sépase que no se transmiten solamente por ejercerla, estás siendo bastante cerrado, es como cuando dicen que los gays son los más propensos a contagiarse del SIDA... Siendo que las estadísticas informan que se da en mayor parte en personas heterosexuales... A lo que voy es que eso se encuentra en un simple one night stand o incluso por sentarse en un baño público.
      En cuanto a lo de "Noble Labor", su utilización es subjetiva, si se considera como tal no creo que sea digno de ser criticado...
      Y Kuki Liki es un idiota, quien merece tanta estupidez es él (o ella?) mism@.
      Saludos!
      Daniela

      Eliminar

Publicar un comentario