El niño (anti)poeta y el enojo de los adultos

Me parece una ternura Jorge, el niño (anti)poeta. Desde que lo vi por primera vez hace 3 años atrás y luego la seguidilla de sus apariciones en la tele hasta su ultima entrevista en Mentiras Verdaderas, me sigue pareciendo un encanto, de esos encantos extraños y escasos en esta sociedad pacata y adultocentrista

Me he mantenidx atentx a los comentarios de la gente respecto a Jorgito en redes sociales. Puros adultos de mierda criticando de forma hostil la presencia y palabras del niño (anti)poeta, como si se tratara del peor suceso en la tele chilena y, en ningún caso, teniendo en cuenta que es un menor de 9 años, no el enemigo. En mi Facebook quedé impactada de los posteos y comentarios donde burlarse de un niño gordo y amanerado es la tónica del asunto. Algunxs jactándose de un razonamiento de adulto versus un razonamiento de un niño de 9 años. Imbéciles. Otrxs expresando su malestar por la forma "petulante" que Jorge supuestamente tiene para hablar de si mismo. El enojo de los adultos me ha parecido lo mas sabroso y odioso a la vez. Sabroso porque creo que la voz de un niño es siempre la molestia de la gente mayor cuando se trata de poner en tension sus reglas del mundo y cuestionar desde una subjetividad "infantil" la realidad construida por gente autoritaria. Odioso también todo este enojo de los adultos porque demuestra una vez más que no hay voluntad de darle espacio y legitimidad a la voz de quienes supuestamente "no saben lo que dicen" por ser menores de edad.

Todxs hemos pasado por esa niñez hipervigilada y silenciada. Todxs tuvimos que tragarnos nuestras opiniones porque aprendimos que si las decíamos, nuestras padres y otros adultos nos castigarían. En la casa como en el colegio la voz del menor de edad es un equivoco para el oído con mayoría de edad. Aunque la niña diga que quiere que la traten de niño, la respuesta esperable del adulto será "no sabes lo que dices". Con todo el supuesto avance valorico que se jacta Chile aun un niño (anti)poeta es mayormente un desagrado y no un ejemplo de que sí hay voz, pensamiento y reflexiones criticas en quienes no superan los 10 años de edad.

Justamente es esa voz critica la que no se legitima en lxs niñxs. Lo sabemos con el movimiento estudiantil. Cientos de veces se deslegitimó toda demanda que desarrollaran las colectividades de secundarixs ya que eran solo "cabros chicos" y quienes debían poner orden eran los apoderados. De hecho, recuerdo claramente que varias veces el movimiento estudiantil generó bastante antagonismo en la intimidad familiar; los padres/apoderados fueron quienes se dedicaron a fragmentar y deslegitimar la lucha que sus hijxs estaban propagando.

Me parece lamentable que en nuestros tiempos, con todos los supuestos avances y con todos los casos de abuso infantil y torturas en el Sename, las violaciones de niñas por parte de sus padres, con todo eso, aun sea un malestar que lxs niñxs digan lo que piensan cuando eso que piensan desestabiliza la vigilancia y la moral de los adultos. Prefieren niñxs calladxs o que solo quieran jugar y obedecer, como si no fuera un juego la lectura, por ejemplo, como si no fuera un juego ir a la tele y opinar criticamente sobre el consumismo que los padres les inculcan a sus hijos. 

Cuando lxs niñxs desobedecen y critican a sus autoridades siento que se está subvirtiendo tanto y más que cuando salimos a la calle y exigimos nuestros derechos laborales, sexuales y etc. Siempre será bueno que alguien menor de edad diga lo que piensa. No tiene qué ver con que el niño piense igual que el adulto. No. Tiene qué ver con que son fenómenos sociales poco valorados y que sigan irrumpiendo la tranquilidad adultocentrista es bueno hasta para esos adultos de mierda egoístas, pero mucho mas bueno es para todxs lxs niñxs que deben seguir resistiendo la tortura familiar y tragarse sus opiniones por miedo a ser castigadxs. Finalmente los abusos que sufren los menores de edad tiene qué ver con este silencio obligado y por la deslegitimacion de sus voces, por esa idea absurda de que hay edades correctas para aprender ciertos temas y para decidir qué es bueno y qué es malo, por no darles las herramientas necesarias para sobrevivir en este mundo hostil.

A pocos días del fatal Día del Niño, siento que yo también fui un niño (anti)poeta y como muchxs que conozco, lo fuimos en nuestra casa y colegios y estamos conscientes que solo recibimos burlas y violencia. Pues, que sigan brotando todxs lxs niñxs poetas posibles y se desborde la realidad de los adultos con la voz de quienes pueden ser abusados pero cuando deciden defenderse son un peligro.

Para terminar quisiera decir que en mi experiencia de trabajador sexual he conocido varios niños que han decidido escaparse de su casa y del Sename para no seguir siendo torturados y que en la prostitución han encontrado su "salva vida", el cariño y la solvencia posible para no morir de hambre ni de golpes. Pero cuando estos colegas menores han querido contar esto, hablar de sus experiencias como niños putos en fuga se les ha vuelto a encerrar en cárceles infantiles o se les ha tratado de patologizar porque simplemente "no saben lo que dicen". Que los adultos tiemblen por la rebelión de lxs niñxs me parece el mejor atentado socio-cultural de nuestra década. Y esto está recién  empezando.




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